Sistema Tributario de Próspera ZEDE

En virtud del artículo 329 de la Constitución de Honduras y los artículos 4, 23, 29, 32 y 44 de la Ley Orgánica de las ZEDE, Próspera ZEDE está sujeta a un régimen tributario especial que la faculta para crear su propio presupuesto, recolectar y administrar sus propios impuestos, determinar las tarifas que cobra por los servicios que presta y celebrar todo tipo de convenios o contratos hasta alcanzar sus objetivos en el tiempo, incluso si es a lo largo de varios períodos de gobierno.

El Proveedor de Servicios Generales de Próspera ZEDE actualmente proporciona al personal que actúa como Comisionado Tributario. Contactar a: gsp@prospera.hn.

El sistema tributario está basado en la presunción sobre el año natural. El pago debe efectuarse al Fideicomiso de Próspera el 1ro de abril de cada año natural o cuando se especifique lo contrario para el año impositivo aplicable mediante notificación de tasación del Comisionado Tributario. Significativamente, el 1ro de enero de 2030 o en la fecha en que la población de personas naturales residentes físicas exceda de 50,000, todos los ingresos tributarios estarán sujetos a un límite agregado del 7.5% del producto interno bruto, con cualquier exceso reembolsado a los contribuyentes en proporción a su contribución. Del mismo modo, para minimizar el riesgo de una presión tributaria indirecta excesiva, a partir del 1ro de enero de 2030 o cuando se alcance la densidad de población urbana, Próspera estará sujeta a un límite de endeudamiento del 105% del importe nominal de la deuda existente en ese momento o del 20% de la media de los últimos 5 años del PIB anual de Próspera, el que sea mayor.

Impuesto sobre la renta en Próspera ZEDE

El impuesto sobre la renta estatutario de Próspera está diseñado para que no sea fácil evadirlo o abusar del mismo, y se impone en lugar de cualquier otro impuesto sobre la renta de otro modo autorizado por la Carta de Próspera o el gobierno nacional de Honduras. En el caso de los ingresos de las personas naturales, el 50% de los ingresos (lo que se denominaría “ingresos brutos” según el Código de Rentas Internas de EE.UU.) obtenidos en Próspera se consideran “ingresos presuntos” sujetos a la tasa impositiva legal del 10% (también limitados a la misma tasa por la Carta de Próspera). Para las entidades jurídicas, el 10% de todos los ingresos obtenidos en Próspera se consideran renta presunta sujeta a la tasa impositiva legal del 10%. El impuesto sobre la renta de Próspera es, por tanto, un impuesto sobre la renta bruta del 5% para las personas naturales y un impuesto sobre la renta bruta del 1% para las entidades jurídicas. Para evitar la doble tributación, el impuesto sobre la renta pagado por una entidad jurídica se deduce del impuesto sobre la renta que debería pagar el propietario de dicha entidad en proporción a la participación que ostente dicho propietario. No existe obligación de retención para los residentes de Próspera. Pero si los ingresos son obtenidos dentro de Próspera por personas que no son residentes, el contribuyente debe retener mensualmente el 10% del 50% de los ingresos obtenidos dentro de Próspera durante el mes inmediatamente anterior (efectivamente el 5% de los ingresos brutos obtenidos dentro de Próspera durante el mes inmediatamente anterior), y dicha cantidad debe ser depositada en el Fideicomiso de Próspera dentro de los 15 días siguientes al final de cada mes.

IVA minorista e Impuesto sobre el Valor de la Tierra en Próspera

El impuesto sobre el valor añadido minorista de Próspera es del 5% del valor añadido minorista, que se considera el 50% del precio final de venta minorista (la tasa de cualquier IVA está limitada al 5% por la Carta de Próspera). Se trata de un impuesto sobre las ventas del 2.5% sobre todos los bienes y servicios minoristas dentro de Próspera.

La tasa del impuesto sobre el valor de la tierra es del 1% del valor de la tierra (la tasa está limitada al 2.5% por la Carta de Próspera), que puede ser fijado por el Comisionado Tributario sobre la base de la elección del contribuyente de cualquiera de las siguientes metodologías: (1) la venta reciente del inmueble en cuestión; (2) un avalúo profesional reciente provisto por el contribuyente a costa del mismo; (3) el precio de venta especificado por el contribuyente al inicio del ejercicio fiscal pertinente en una opción permanente de venta del inmueble que debe inscribirse públicamente en el registro de la propiedad de Próspera al inicio del ejercicio fiscal pertinente y mantenerse vinculante capaz de ser aceptado por cualquier tercero sin ser rescindido durante todo el ejercicio fiscal, sujeto únicamente a un arrendamiento posterior de mejoras durante 20 años (en los formularios que el Comisionado Tributario pueda facilitar); y (4) una valoración predeterminada basada en una metodología razonable adoptada por el Comisionado Tributario.

Exenciones y créditos tributarios en Próspera

Se puede solicitar una exención de cualquiera de estos impuestos o de todos ellos si se demuestra que es necesaria (y sólo en la medida en que lo sea) para que Próspera compita con otra jurisdicción tributaria, según determine ya sea la norma local o el Comisionado Tributario y se establezca en un acuerdo de estabilidad jurídica. Si se concede, la exención debe estar redactada en términos generales y uniformes para aplicarse y estar disponible para todos los contribuyentes en situación similar. Por último, en virtud de diversos programas que Próspera puede ofrecer cada cierto tiempo, los contribuyentes pueden comprar créditos fiscales comercializables directamente de Próspera (o de titulares de créditos fiscales comercializables emitidos anteriormente), de forma que se pueden comprar entre 1.1 y 5 dólares de créditos fiscales comercializables por cada dólar pagado a Próspera para comprar el crédito. Tomado en su conjunto, el sistema tributario de Próspera es justo, eficiente y razonable.